El arte de fluir: Tai Chi Chuan, la danza de la energía
Kambiopositivo.com tuvo el privilegio de conversar en Madrid, con María Gabriela, experimentada instructora de Tai Chi Chuan, para adentrarnos en esta antigua disciplina y compartir su esencia con nuestros lectores.Ella nos dice:
Orígenes y evolución: el legado del Tai Chi Chuan
El Tai Chi Chuan es mucho más que un arte marcial: es una filosofía de vida. Sus raíces se hunden en la China del siglo XVII, cuando el monje taoísta Zhang Sanfeng, o quizás el general Chen Wangting, dieron forma a esta práctica que hoy millones de personas abrazan no como un método de combate, sino como un sendero hacia la armonía interior.
La danza de la energía: estilos y escuelas
Como todo arte milenario, el Tai Chi Chuan ha evolucionado en diferentes estilos: Chen, Yang, Wu, Sun y Hao. Cada uno con su propia cadencia, su propia respiración, su propio fluir. En 1956, la forma simplificada de 24 movimientos fue creada por Li Tian Ji, con la intención de estandarizar su práctica.Muchos practicantes aún buscan en las raíces de Chen Wanting y Yang Luchan la pureza del movimiento.
Los cimientos del equilibrio
Todo comienza con la relajación. Parece sencillo, pero requiere tiempo. Aflojar la tensión del cuerpo, sentir la respiración fluir como un río tranquilo, mantener la postura: pies firmes, rodillas liberadas, pelvis alineada, brazos atentos pero sin rigidez. Este es el inicio del camino, un sendero que conduce a la conciencia plena del presente.
Más que ejercicio: una filosofía de vida
La práctica constante del Tai Chi transforma la vida cotidiana. No se trata solo de mejorar el equilibrio, fortalecer el corazón o aumentar la flexibilidad, sino de aprender a fluir. Como en la práctica, como en la vida. Quien persevera, quien se entrega al movimiento con sinceridad, descubre que el Tai Chi es un espejo de la existencia misma: un continuo aprendizaje, un perpetuo reajuste, una danza sin fin.
El arte de la defensa sin resistencia
Aunque hoy en día muchos lo practican solo por sus beneficios físicos, el Tai Chi Chuan nació como un arte marcial. La técnica del «empuje de manos» (tui shou) nos recuerda que el combate no es más que el diálogo entre energías opuestas. Sin comprender la interacción con el otro, la práctica queda incompleta. Como en la vida, ni más ni menos.
Meditación en movimiento
No hay rituales complicados ni fórmulas secretas. Meditar en Tai Chi es simplemente estar presente, sintiendo cada inhalación, cada movimiento, cada instante. Es aprender a soltar, a confiar, a fluir como el agua.
Un compromiso con el cambio
María Gabriela lo dice claro: el Tai Chi entra en tu vida cuando decides comprometerte con la práctica diaria, aunque sean cinco minutos. Y esos cinco minutos pueden cambiarlo todo. La verdadera meditación sucede en el movimiento, en la conexión con la tierra, en la danza silenciosa entre cuerpo y espíritu.
Para quienes sientan el llamado de este arte, María Gabriela ofrece clases presenciales y online. Contacto: +5411-59692929 | +34683122364 | IG: @energia_vital61 | Mail: enlasendadelsol@gmail.com